Las Vegas funciona mucho mejor como base que como destino. Tres días bastan para la ciudad y para el desierto que la rodea, que es lo que la mayoría se pierde por completo.
Día 1 — el Strip
El Strip mide seis kilómetros y medio, y los hoteles están mucho más separados de lo que parece; recorrerlo entero a pie lleva más de dos horas con un calor que en verano supera con frecuencia los 40°C. Empieza al anochecer. Las fuentes del Bellagio funcionan cada quince minutos, el invernadero interior es gratis y cambia con las estaciones, y el volcán del Mirage y los canales del Venetian no cuestan nada. Casi todo el atractivo del Strip es espectáculo arquitectónico que puedes ver sin gastar un dólar.
Día 2 — Red Rock Canyon y el desierto
El Red Rock Canyon empieza veintisiete kilómetros al oeste del Strip: un circuito panorámico de veinte kilómetros entre paredes de arenisca, con senderos de veinte minutos a un día entero. El Valley of Fire, parque estatal a una hora al noreste, tiene la roca más espectacular: arenisca azteca de un rojo intenso, petroglifos y cañones estrechos. Ambos exigen coche y salida temprana en verano.
Día 3 — presa Hoover o Gran Cañón
La presa Hoover está a cuarenta minutos y se puede visitar por dentro. El Gran Cañón queda más lejos de lo que se piensa: el borde oeste a dos horas y media, el muy superior borde sur a cuatro y media por trayecto, lo que lo convierte en una excursión de día larguísima. Si el cañón es el objetivo, duerme allí.
El centro y la ciudad antigua
Fremont Street es el Las Vegas original, diez minutos al norte del Strip y otra ciudad: casinos más pequeños, copas más baratas y el Neon Museum, adonde van los letreros antiguos cuando se sustituyen. Conviene reservarlo para la visita nocturna.
Notas prácticas
- La tasa de resort se añade en casi todos los hoteles y no está en el precio anunciado. Cuenta 40–50 dólares por noche más.
- El calor del verano es realmente peligroso para caminar; entre junio y septiembre, sal de los senderos antes de media mañana.
- Las distancias en el Strip engañan: el monorraíl y los VTC compensan.
- Los espectáculos se agotan; compra con antelación en vez de fiarte de las taquillas con descuento.